Vitamina D₃ + K₂: integridad estructural, función muscular y envejecimiento saludable
Una de las consecuencias más visibles del envejecimiento es la pérdida de fuerza muscular y densidad ósea. Este deterioro funcional aumenta el riesgo de caídas, fracturas óseas y pérdida de autonomía. Las vitaminas D₃ y K₂ desempeñan juntas un papel central en el mantenimiento de esta integridad estructural y contribuyen a la salud a largo plazo.
La vitamina D actúa en el organismo como una hormona que se une al receptor de la vitamina D (VDR), un regulador transcripcional que influye en una amplia gama de genes, incluidos genes implicados en el metabolismo del calcio y del fosfato, la función muscular y la regulación inmunitaria. A través de esta regulación génica, la vitamina D desempeña un papel importante en mantener la fortaleza ósea, la función muscular y el equilibrio inmunitario a medida que envejecemos.¹
La vitamina K₂ activa proteínas dependientes de la vitamina K como la osteocalcina y la proteína Gla de la matriz (MGP), que son esenciales para el procesamiento correcto del calcio en el organismo. La osteocalcina ayuda a unir el calcio en la matriz ósea, lo que refuerza la mineralización ósea, mientras que la MGP ayuda a evitar que el calcio se acumule en tejidos blandos como los vasos sanguíneos. La combinación de vitaminas D₃ y K₂ apoya así un uso eficiente del calcio para la formación ósea y contribuye a limitar la calcificación no deseada en tejidos blandos.²
Los estudios en humanos muestran que un estado adecuado de vitamina D se asocia con mayor fuerza muscular, mejor equilibrio y un menor riesgo de caídas en personas mayores, y que la suplementación con vitamina D a menudo conduce a una mejor función muscular, especialmente en personas con valores iniciales bajos.³
La vitamina K₂ se asocia en estudios clínicos y observacionales con una mejor calidad ósea y un patrón más favorable de utilización del calcio, lo que junto con la vitamina D puede contribuir a una menor probabilidad de fracturas óseas. Además, la literatura sugiere que la suplementación combinada de vitamina D₃ + K₂ puede tener un efecto sinérgico sobre la salud ósea, ya que la vitamina D estimula la producción de proteínas dependientes de la vitamina K y la vitamina K las activa para su uso.⁴
En el contexto del envejecimiento saludable, las vitaminas D₃ y K₂ apoyan sobre todo el mantenimiento de la función tisular, la eficiencia del manejo del calcio y la salud de los huesos y los músculos — aspectos fundamentales de la resiliencia física, la movilidad y la autonomía funcional en la edad avanzada.
Fuentes:
- . La interacción sinérgica entre las vitaminas D y K para la salud ósea y cardiovascular: https://pmc.ncbi.nlm.nih.gov/articles/PMC5613455/
- Papel de la vitamina K en la mineralización ósea y la salud: https://www.mdpi.com/2072-6643/16/15/2420
- Vitamina D y función muscular: https://pmc.ncbi.nlm.nih.gov/articles/PMC4427016/
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Biología de la proteína Gla de la matriz & osteocalcina — información básica sobre MGP y osteocalcina, dos proteínas dependientes de la vitamina K que favorecen la unión del calcio en los huesos y frenan la calcificación no deseada.
https://en.wikipedia.org/wiki/Matrix_Gla_protein
https://en.wikipedia.org/wiki/Osteocalcin